Hace como dos años, cuando Madonna todavia vivía y Lady Gaga todavía era hombre yo estaba googleando sobre algo que no recuerdo muy y que la verdad no interesa mucho, porque luego apague la compu y me fui de compras a CDE.
Estaba yo en una tienda de musica mirando los CDs cuando una nena de ojos azules y preciosos cabellos ondulados entra con su mama. Se preguntaran qué tiene que ver esto con la historia pero si, en eso estoy, no se apresuren. La nena le pregunta al vendedor que si tenia el CD de un tal Justin Bíber. En ese exacto momento recordé lo que una tortuga me había dicho en sueños sobre ese tal Justin Bíber y las consecuencias que ocasionaría para la humanidad que esa niña lo escuchara por lo que me acerque discretamente a donde estaban la nena, su mama y el vendedor que les decía que por suerte todavía tenia un CD porque se estaba vendiendo como pan caliente en ese entonces. Ahí mismo decidí actuar por el bien de esa pequeña y de toda la humanidad, y me decidí no dejarla escuchar a ese cantante por lo que antes de que el vendedor encontrara el CD que yo había visto que estaba en la vidriera de en frente, fui discretamente y me apodere de el antes de que ellos lo notasen y fui a la caja para que me cobraran por el CD. (No podía simplemente esconderlo en mi saco porque ya había aprendido esa lección. [Maldito sensor detector de robos])
Y así fue como salve a esa nena (tal vez futura encontradora de la cura del SIDA o del Lesbianismo, quien sabe) de la las horribles canciones de esta chica con peinado medio de chico. Fin.
Posdata. Al salir de la tienda escuche al Vendedor decirle a la nena que en la siguiente semana recibieran nuevas copias del CD y eso explica porque no hay esperanzas siquiera para la cura del SIDA o del Lesbianismo. Sorry gente. Pero lo intente, no pueden reprocharme nada.
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